Construcción
Cómo cotizar una obra con precios unitarios (APU): la guía del método completo
Elaborado con apoyo de inteligencia artificial y revisado por el equipo de Constructiva.
APU significa análisis: el precio de una partida no se teclea, se construye desde sus insumos. El método completo, el orden de la ecuación de sobrecosto y los tres errores clásicos.
APU significa análisis de precios unitarios, y la palabra que importa es «análisis»: el precio de una partida no se teclea — se construye desde lo que la partida lleva dentro. Esta guía explica el método completo, con el orden de la ecuación y los tres errores que más presupuestos rompen.
Las tres capas de una cotización por precios unitarios
Todo presupuesto APU tiene la misma anatomía:
- Insumos: lo que se compra o se paga — un saco de cemento, un kilo de varilla, una jornada de albañil, la renta de una revolvedora.
- Partidas (o conceptos): la unidad de obra que le vendes al cliente — «muro de tabique de 14 cm, asentado con mezcla 1:5, por m²». Cada partida trae su matriz: qué insumos entran y en qué cantidad por unidad.
- La cotización: las partidas con su volumen de obra, más los cargos de la empresa.
La matriz: rendimiento por unidad, no volumen de obra
Dentro de una matriz, la cantidad de cada insumo es su rendimiento: cuánto entra por UNA unidad de partida. En un m² de muro: ~30 tabiques, 0.05 sacos de cemento, 0.16 jornadas de oficial. El error clásico es confundir ese número con el volumen de la obra («voy a usar 4,000 tabiques») — el volumen pertenece a la obra; el rendimiento pertenece al concepto, y es lo que lo hace reutilizable en la siguiente cotización.
El costo directo se suma; la venta se construye con un orden
El costo directo de la partida es la suma de sus insumos: cantidad × precio de cada renglón (la herramienta menor suele ir como un porcentaje del subtotal de mano de obra — así la define la práctica mexicana de obra pública). Sobre ese costo directo, los cargos se aplican en cascada y en orden:
| Paso | Se calcula sobre… |
|---|---|
| 1 · Costo directo | La suma de las partidas |
| 2 · Indirectos | El costo directo |
| 3 · Financiamiento | Directo + indirectos |
| 4 · Cargos adicionales | Todo lo anterior |
| 5 · Utilidad | Todo lo anterior |
| 6 · IVA | El subtotal completo |
El orden no es capricho: cada porcentaje se calcula sobre la base acumulada, así que aplicarlos «todos sobre el directo» da un total distinto — y más bajo — del que tu empresa necesita. Si dos cotizaciones del mismo proyecto no cuadran, lo primero que hay que revisar es en qué orden aplicó cada una sus cargos.
Los tres errores que más presupuestos rompen
1. El precio viejo con cara de vigente
Una matriz guardada en 2022 suma perfecto… con precios de 2022. Un análisis honesto declara de cuándo es cada precio. Antes de reciclar un catálogo, pregunta: ¿de qué fecha son estos insumos?
2. La unidad traicionera
El acero se compra por tonelada y se analiza por kilo; el cemento por saco o por tonelada; la madera por pie tablar o por pieza. Un insumo colado con la unidad equivocada multiplica —o divide— por mil sin que ninguna suma «se vea» mal. Cuando un precio unitario te parezca absurdo, revisa la unidad antes que el precio.
3. La mano de obra al salario de la nómina
La jornada que le pagas al oficial no es lo que la jornada le cuesta a tu empresa: encima van los días no laborados, aguinaldo, prima vacacional y las cuotas del IMSS e INFONAVIT. Ese multiplicador es el factor de salario real, y en 2026 anda arriba de 1.7 para la mayoría de los oficios — aquí lo desarmamos renglón por renglón. Cotizar mano de obra al salario nominal es regalar en cada partida.
Qué mirar en una herramienta de APU
- Que el precio de la partida se derive de su matriz — y que al editar un insumo, el padre se recalcule solo.
- Que los cargos de empresa vivan a nivel cotización, con el orden explícito.
- Que cada partida pueda abrirse: si el desglose es una caja negra, no es análisis.
- Que el catálogo declare fecha y origen de sus precios de referencia.
El cotizador APU de Constructiva trabaja exactamente así: la matriz manda, el precio se analiza, y los cargos se aplican en cascada con el orden a la vista. Y si hoy cotizas en Excel, este método funciona igual — solo que a mano, y con más cuidado.