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Preparando todo para tu experiencia
Preparando todo para tu experiencia
Del registro a tu primera cotización. Son tres momentos: creas tu cuenta, Lupo te muestra dónde vive todo, y haces las tres primeras acciones que la plataforma marca como completadas.
El hito se marca solo, la primera vez que haces la acción. No hay que declarar nada.
Al registrarte pasas por un asistente corto. Lo que contestas ahí define qué herramientas ves después, así que vale la pena leerlo.
La primera vez que entras al panel, Lupo ilumina las cosas que vas a usar todos los días y te deja parado en la primera. Son unos cuantos toques y se puede pasar de largo.
Si te dedicas a un oficio ves el mismo recorrido con una diferencia de palabras: a un carpintero no se le habla de «la caja del despacho». Si vendes materiales, el recorrido termina en tu perfil de proveedor en vez del Cotizador — tu primera acción es que te encuentren. Y desde el teléfono son menos pasos: no hay menú de lado, así que Lupo te enseña la barra de abajo y te entrega a la tarjeta que guía el resto.
El recorrido aparece cuando entras al panel y deja de aparecer en cuanto lo terminas o le das «Saltar». Todo lo que enseña está en esta página y en el resto del centro de ayuda.
Están en este orden por una razón: la cotización es la puerta del circuito. Una cotización aceptada crea el proyecto sola, el movimiento le da caja a ese proyecto, y el recibo evita que captures el egreso a mano.
No pasas por el asistente ni por el recorrido de Lupo: entras directo al panel del despacho que te invitó. Arriba te espera una tarjeta que dice a qué despacho entraste, con qué rol, y qué puedes hacer con ese rol. Aparece durante tus primeros catorce días y hasta que la cierras. El detalle de cada rol vive en Roles y permisos del equipo.