La ventana para tu gente en sitio. Tu maestro de obra o albañil abre los archivos de una obra —los planos y las fotos de bitácora— desde su teléfono, con una liga: sin crear cuenta, sin correo y sin ocupar asiento.
Cómo funciona
Entra al proyecto → menú Expediente → Documentos → tarjeta Acceso de obra.
Crea una liga con el nombre de quien la va a usar (ej. “Maestro Juan”) — puedes tener varias por obra.
Compártela con Copiar o WhatsApp. Quien la reciba solo la abre: no le pedimos nada.
Qué ve — y qué nunca ve
✅ Los archivos de las carpetas Planos y Bitácora del expediente (planos primero), en versión para teléfono. Las fotos que subes al publicar en la bitácora se archivan solas en esa segunda carpeta, así que también viajan.
🚫 Las notas de la bitácora no viajan. Lo que escribes en la pestaña Bitácora del proyecto —el texto, la fase, quién lo anotó y qué trabajadores estuvieron— se queda dentro. Por la liga salen archivos, no asientos del diario: la foto llega, la nota no.
🚫 Nunca: dinero, cotizaciones, estimaciones, clientes, otros proyectos ni el panel de tu despacho. Los documentos legales y fiscales (contratos, facturas) tampoco: la liga sólo abre los grupos Planos y Bitácora, y eso no depende de que nadie se acuerde de nada.
🚫 Y lo que etiquetes a un trabajador o a un cliente —el INE, su contrato— no sale aunque esté en Planos o Bitácora. Esa etiqueta es justo lo que protege los expedientes personales, así que ponla al archivarlos. Funciona al revés también: si etiquetas un plano a alguien, deja de llegarle a tu gente de campo — en la lista de Documentos verás «no sale por la liga» en los que se quedaron fuera.
🚫 No puede editar ni subir nada: la liga es de solo lectura.
Control total
Revocable al instante: un clic y la liga muere — aunque ya la tengan guardada.
Rastro ligero: ves cuántas visitas lleva cada liga y cuándo fue la última.
Vida acotada: cada liga nace con vencimiento (90 días por default, ajustable al crearla — o sin vencimiento si así lo eliges), y al cerrar o cancelar el proyecto todas sus ligas mueren solas. Una liga reenviada no vive más que tu obra.
Los archivos se sirven con enlaces firmados que caducan solos: la liga no regala tus archivos para siempre.
¿Y si mi colaborador sí necesita más?
Si alguien de tu equipo necesita ver la operación (no solo documentos), eso ya es un rol de tu organización — con cuenta e invitación por correo. La liga de Acceso de obra es a propósito la opción mínima: perfecta para el campo, insuficiente para administrar.