Preparando tu espacio
Preparando tu espacio
El Marketplace es un directorio público de despachos arquitectónicos, oficios y proveedores de materiales en México. Clientes envían solicitudes de cotización (RFQ) directamente al proveedor sin intermediarios.
Arquitectos, ingenieros civiles, constructoras que diseñan y ejecutan obra.
Albañiles, plomeros, electricistas, carpinteros, herreros independientes.
Empresas que venden materiales de construcción: cemento, varilla, acabados.
Al activar «Aparecer en el directorio público» tu perfil entra a una fila de revisión. Ahí una persona de Constructiva —no un proceso automático— mira el RFC que capturaste, tu categoría, tus especialidades y tu ubicación, y emite un veredicto. Si lo aprueba, y mientras tu perfil esté publicado, junto a tu nombre en el listado del directorio aparece el sello «Verif.». Avisamos del veredicto a quien administra tu organización —por correo y con un aviso dentro de la plataforma, salvo que hayas apagado esos canales en Configuración → Notificaciones, categoría «Cotizaciones y equipo»—, y el estado queda a la vista en tu panel de proveedor.
Un detalle que sorprende: cuando recorres tú mismo /marketplace, tu propia tarjeta se marca «Tu perfil» y ahí no verás el sello. No es que lo hayas perdido — esa marca existe para que te reconozcas entre los demás. Quien te busca sí ve el «Verif.» cuando lo tienes.
No hay forma de pagarlo: no es un plan, ni un extra del stand, ni algo que se pueda apurar. Lo emite Constructiva o no lo emite. Y no es una verificación ante el SAT: de tu RFC solo revisamos que tenga formato válido y que no lo esté usando otra cuenta.
El stand compra aparecer; el sello solo dice que alguien miró. Si tu perfil no obtiene el sello sigue en /marketplace igual que antes —solo sin el badge—, sigue recibiendo solicitudes y sigue publicando catálogo. Un rechazo nunca llega vacío: quien revisa está obligado a escribir el motivo, y ese motivo lo ves textual en tu panel de proveedor para saber exactamente qué corregir.
Apagar el interruptor no te quita el sello que ya ganaste: despublicar es una decisión tuya sobre tu presencia, no un veredicto sobre tu identidad.
Lo que sí te regresa a la fila es guardar cambios en Configuración → Imagen del despacho mientras tu perfil está publicado. Cualquier guardado cuenta: aunque solo hayas cambiado la foto de portada, y aunque presiones Guardar sin cambiar nada. La razón es simple — el sello avala los datos que alguien revisó, así que en cuanto esos datos pudieron cambiar, el sello se vuelve a ganar. Volver a publicar después de haber despublicado hace lo mismo.
Mientras esperas el veredicto nuevo sigues apareciendo en el directorio: el stand es lo que compra aparecer, y eso no se toca. Lo único que se guarda en ese rato es el badge «Verif.», que puede regresar cuando alguien revise tu ficha otra vez. Tu panel de proveedor te dice si estás en la primera revisión o de vuelta en la fila.
Un rubro de un catálogo cerrado — por ejemplo Herrería, Carpintería, Eléctrico o Plomería e hidrosanitario. No es texto libre: tanto el directorio como la página propia de cada rubro (por ejemplo, /marketplace/e/herreria) filtran exactamente por esta lista.
Eliges hasta 3 especialidades desde Configuración → Imagen del despacho; la plataforma bloquea la cuarta. El directorio filtra por especialista, no por catálogo completo — elegir todo es no ser ninguno. El límite es lo que mantiene el filtro útil para quien busca.
Solo Oficios y Proveedores eligen especialidades. Un despacho no compite por rubro: compite por portafolio.
El catálogo es de oficios y proveedores; tu stand te da presencia en el directorio y solicitudes directas. Un despacho con stand activo sigue apareciendo en el directorio y recibiendo RFQ — solo no publica catálogo: el catálogo (kg/bulto, unidades de venta) no es su lenguaje.
Desde Productos edita cualquiera de los tuyos para capturar un precio de oferta (menor al precio normal) y, si quieres, una vigencia. El porcentaje de descuento se calcula solo — nunca lo capturas — y al vencer la vigencia la oferta se apaga sola, sin que tengas que volver a editar el producto. Lo que está en oferta se ve también en /marketplace/ofertas.
Si le pusiste vigencia, te avisamos cuando falten 3 días o menos para que venza: un correo y un aviso en la plataforma a quien administra tu organización (los dos canales se apagan desde Ajustes → Notificaciones, categoría «Cotizaciones y equipo»). Llega una sola vez por vigencia, no todos los días — y editar el producto no cuenta: cambiarle la descripción, la foto o el precio normal no te vuelve a avisar. Lo que sí reinicia el aviso es cambiar la oferta misma: otro precio de oferta u otra fecha son una vigencia nueva, y esa sí merece su propio recordatorio.
Hay dos casos en los que no llega ninguno. Uno: una oferta sin vigencia no vence, así que no hay nada de qué avisar. Dos: una vigencia demasiado corta. La revisión corre una vez al día, por la mañana — si publicas hoy por la tarde una oferta que vence mañana, puede apagarse sola sin que ninguna revisión alcance a verla viva.
En Estadísticas ves cuántas vistas recibieron tu ficha y tus productos en los últimos 7 y 30 días, y cuántas juntó tu producto más visto en esos 30 días. Ojo con ese último: la tarjeta te da el número y una liga para abrirlo, pero todavía no escribe el nombre del producto — para saber cuál es, hay que darle clic. Aplica a cualquier expositor con stand: un despacho no publica catálogo, pero su ficha también se ve y también se cuenta.
La diferencia es real: cada vez que alguien abre tu ficha o uno de tus productos se suma una vista. Si la misma persona vuelve tres veces, son tres vistas. Constructiva no identifica a quien mira, así que no hay forma de saber si dos vistas son la misma persona — y por eso no te prometemos esa cifra.
Cuatro datos y ninguno más: de quién era lo que se vio, si fue una ficha o un producto, cuál, y el día. De quien mira no se guarda nada: ni su dirección IP, ni su navegador, ni una cookie, ni la cuenta con la que entró si tenía sesión. Las visitas hechas desde tu propia organización no cuentan — mirarte a ti mismo no es una visita.
Click en "Contratar el stand", en Precios o en Imagen del despacho. Te lleva directo a pagar con Stripe ($499 MXN al mes) — solo quien administra la facturación de tu organización ve el botón.
Desde Ajustes → Plan y facturación, el botón "Actualizar método de pago" abre el portal de Stripe — desde ahí también cancelas. Se cancela cuando quieras: tu perfil sigue visible en el directorio hasta el final del período que ya pagaste.
Stripe reintenta el cobro automáticamente, y en cuanto falla te avisamos por dos caminos: un correo y un aviso dentro de la plataforma. Los dos llegan a quien es dueño de la organización — solo a esa persona, porque es la única que puede actualizar la tarjeta. El correo sale siempre: no pasa por tus preferencias de notificaciones, así que no se puede apagar por accidente. Tienes 14 días desde el vencimiento para actualizar tu tarjeta antes de que tu perfil deje de aparecer en el directorio.
Para hablar con un proveedor del Marketplace:
Para pedir cotización de las partidas de un proyecto a varios proveedores:
No todos tus contratistas van a abrirse una cuenta para cotizarte una obra. Por eso una invitación de RFQ puede ir por liga pública: el contratista entra, ve las bases y cotiza sin registrarse y sin instalar nada. Su respuesta llega a la misma tabla comparativa que las de proveedores del directorio.
Un matiz que conviene tener claro: el nombre y el correo de un invitado externo los capturas tú. Constructiva no los valida ni respalda a ese contratista — en la comparativa aparecen como «quién cotizó», y quien decide si es de fiar eres tú.
Cotizar por liga nunca deja de funcionar: quien recibe la liga de un concurso sigue pudiendo cotizar sin cuenta, igual que hoy. Pero si después decide crear una cuenta gratuita con el mismo correo al que le llegó la liga, dos cosas cambian:
La cuenta gratuita no lo pone en el directorio. Que lo encuentren despachos que todavía no lo conocen es justo lo que compra el stand (se contrata aparte; ver «Cómo aparecer en el directorio», arriba). Sin stand, sigue sin aparecer en /marketplace: la cuenta gratuita solo le da un lugar para encontrar lo que ya cotizó y lo que le vuelvan a invitar.
Constructiva NO procesa pagos entre cliente y proveedor. Una vez que el proveedor responde con su cotización, ambas partes acuerdan directamente cómo facturar y cobrar. La plataforma solo facilita la conexión inicial y el intercambio de información.